lunes, 21 de agosto de 2017

Bacalao a la miel de romero con compota de cebolla

Rápido, saníiisimo, gustoso, se puede hacer con cualquier pescado.
Para qué me voy a enrollar.
Mirad ingredientes y elaboración y seguro que lo ponéis mañana en el almuerzo, acompañado de un arroz blanco rehogado con ajito.


Ingredientes:

  • 4 lomos de bacalao fresco o congelado o desalado.
  • 2 cebollas cortadas en gajos finos.
  • 2 pimientos verdes (de los de freir) cortados en tiras.
  • aceite de oliva, pimienta, sal
  • miel, unas ramitas de romero fresco o si no se tiene, seco.

Elaboración:

  1. En una sartén con aceite que cubra el fondo sofreir la cebolla y los pimientos a fuego muy lento, más o menos 1/2 hora, hasta que queden confitados. Añadir 1 cucharada de miel, las hojas de romero y dejar caramelizar removiendo suavemente unos 5 minutos.
  2. En otra sartén con unas gotas de aceite hacer los lomos de bacalao a la plancha, primero marcándolos a fuego fuerte y luego bajando a fuego medio para que se hagan bien por dentro (el tiempo depende del grosor del lomo, entre unos 6 y 8 minutos). También podéis marcarlos en la sartén rápidamente y terminarlos en el horno a 180º, 6 minutos. 
  3. Poner en el plato la cama de cebolla confitada, encima los lomos de bacalao y pincelarlos por encima con un poco de la miel. Servir bien calientes.

jueves, 17 de agosto de 2017

Albóndigas de berenjenas

¡Descubrimiento de este verano que se va a quedar fijo en las recetas habituales de casa!
Las verduras de verano son y están espectaculares y es una pena no aprovecharlas, así que aquí os traigo una manera distinta de hacer las berenjenas más allá de los pistos o las clásicas rellenas. Son facilísimas de hacer y sorprenden por su suavidad y delicado sabor.
Yo aprovecho que enciendo el horno para hacer escalivada, que es muy a menudo, para añadir un par de berenjenas más para las albóndigas, así se ahorra calorazo y luz. Pero como explico en la elaboración, podéis cocerlas en poca agua o incluso sofreirlas como si fuera pisto, con la cebolla y el ajo. A vuestro gusto.
Lo que sí requieren es un poquito de maña y paciencia para darles forma, porque la masa resulta muy blandita, pero no agobiarse si no quedan perfectas. Preferibles amorfas y suaves que redondas y cantos rodados.
Añadir que es receta ideal para niños pajoleros con la verdura, inapetentes y gente con problemas de masticación. Se le pueden agregar perfectamente pescado blanco o carne picada para enriquecerlas, aunque a mi me gustan más de verdura sola. Y para acompañar, arroz, pasta o lo mejor, una fuente de patatas fritas.
Con estas cantidades me han salido unas 20 albóndigas. Se pueden congelar sin problemas pero no creo que lleguen a esa fase porque se devoran en una sentada. ¡Son tan ligeras que se deshacen en la boca!



Ingredientes:

  • 2 berenjenas hermosas.
  • 1 huevo.
  • media cebolleta picada y medio diente de ajo si te gustan sabores fuertecillos (yo esta vez no se lo puse).
  • 1 miga grande de pan sin gluten remojada en leche vegetal o 4 cucharadas de pan rallado sin gluten.
  • unas hojas de albahaca picada.
  • harina sin gluten para rebozar (yo usé de garbanzos).
  • aceite de oliva, sal.
  • Para la salsa de tomate: el resto de la cebolleta (o media cebolla), 4 tomates maduros, sal, pimienta, orégano, albahaca, tomillo (si pueden ser frescos, mejor), aceite de oliva y 1 cucharadita de miel.

Elaboración:

  1. Partir las berenjenas por la mitad a lo largo, sin pelar, y asarlas en el horno, a 180º hasta que estén tiernas, unos 30 minutos. O también las podéis cocer peladas y troceadas en agua con sal, sin que lleguen a estar demasiado blandas y escurrir muy bien.
  2. Pelarlas una vez frías y triturar la carne en picadora junto con la cebolleta o picarlas a cuchillo menudas. Añadir la albahaca, el huevo, sal y la miga de pan o el pan rallado. Mezclar y con las manos untadas en vinagre hacer las albóndigas. La masa se pega bastante porque es muy blandita, pero no caigáis en la tentación de añadirle más pan rallado ni más miga que la entaca y lo bueno de estas albondigas es la suavidad de la carne de la berenjena. Si os salen amorfas, no os preocupéis. Más ricas están.
  3. Precalentar el horno a 180º. Poner una hoja de papel de horno o sulfurizado en la bandeja.
  4. Rebozar las berenjenas en la harina de garbanzo (podéis usar la que queráis sin gluten, a mi me gusta la de garbanzo porque me deja mejor costra, igual que los fritos) y ponerlas sobre la bandeja de horno, bien separadas. Se achatarán un poco, pero no importa. Rociarlas con un poco de aceite de oliva y tostarlas en horno 15 minutos. También las podéis hacer al modo tradicional, fríendolas en sartén. 
  5. Para la salsa de tomate: Picar la cebolleta restante y sofreir hasta que quede blandita en un poco de aceite. Pelar y trocear los tomates. Añadir las hierbas, la cucharadita de miel, sal y pimienta y dejar sofreir pero no mucho. No se trata de un tomate frito ni de un sofrito al uso, simplemente que el tomate coja sabor. Tiene que ser una salsa un poco cruda, más fresca para el verano. 
  6. Sacar las albóndigas del horno y meterlas en la cazuela de la salsa de tomate y dejar cocer unos 5 minutos, para que se impregnen los sabores. No hace falta dejarlas mucho tiempo porque la berenjena estaba ya cocida. 
  7. Servir calentitas, tibias o frías, que también están muy ricas.

domingo, 13 de agosto de 2017

Magdalenas capuccino

¿Y por qué no?
Un caprichito siempre alegra la mente y el cuerpo mientras no se abuse, aunque de estas riquísimas magdalenas se puede uno comer la hornada entera, porque al tener más huevo que las recetas habituales quedan más ligeras y esponjosas, algo siempre difícil de conseguir cuando se trabaja con harinas sin gluten. Están perfectas e igual de suaves tras varios días y por supuesto se pueden congelar. Cuando las quieras comer, las sacas la noche antes, las dejas a temperatura ambiente y están como el primer día. 

Con estos ingredientes me han salido 15 magdalenas en moldes grandes.
A ver quién dice que esta miga es sin gluten. ¡Si está achuchable!




Ingredientes:

  • 3 cucharaditas de café instantáneo.
  • 2 cucharaditas de agua hirviendo.
  • 175 gr de aceite (yo siempre de oliva suave. Pero perfecto la misma cantidad de girasol o mantequilla si no sois intolerantes a lactosa).
  • 175 gr de azúcar moreno (yo he puesto 140 gr, porque me gustan poco dulces y que se note el sabor del café).
  • 2 cucharadas soperas de cacao puro 100%  Valor en polvo que no tiene gluten.
  • 175g de harina sin gluten. He puesto mitad de harina de arroz y mitad de maiz. Si las hacéis con harina de trigo, la misma cantidad.
  • 1/2 sobre de levadura sin gluten
  • 3 huevos medianos.


Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo, bandeja en el medio.
  2. Disolver el café en el agua hirviendo (también vale una tacita de café fuerte recién hecho). Dejar enfriar un poco.
  3. Mezclar las harinas con la levadura y el cacao y tamizar en un bol.
  4. Batir con varillas eléctricas en otro bol los huevos  con el azúcar hasta que estén cremosos (yo los pongo a velocidad máxima unos 8 minutos, para que me queden esponjosos). Bajar velocidad y añadir el aceite en hilo, como en una mayonesa, sin dejar de batir, y el café.
  5.  Agregar la harina y mezclar con espátula o cuchara de madera, hasta que quede bien incorporada.
  6. Llenar con la mezcla los moldes de madalenas hasta 1/3 de su capacidad, que luego suben en el horno y puede desbordarse la masa. Colocar los moldes en una bandeja múltiple de muffins, para que mantengan la forma y no se abran durante la cocción. Si no tenéis, poner los moldecitos muy juntos en la rejilla del horno para que se sostengan unos a otros.
  7. Hornear a 180º durante 15-20 mts, depende de cada horno, o hasta que hayan subido y empiecen a estar firmes al tacto.
  8. Dejar enfriar en la bandeja 5 mts y luego pasarlos a una rejilla para que se enfríen por completo.

martes, 30 de mayo de 2017

Flanes de frambuesa sin gluten ni lactosa

Estos flanecitos son postre casi diario en mi casa. Les voy cambiando las frutas o el tipo de leche vegetal y tengo antojo saludable siempre a mano. 
En atención a amigos entusiastas de mis ocurrencias en cocina que están como peras de sanos y pueden comer de todo, he puesto versión lactosera que solía hacer en los tiempos en que me ponía tibia de yogures y quesos a pesar de que me sentaran como patada en estómago (nunca mejor dicho). 
Esta vez los he hecho con frambuesas porque estaban de oferta en súper, pero con fresas ( y con cualquier fruta que os guste) quedan igual de ricos y no se arruina una. 
¡Ah! Y podéis usar queso fresco o untable en lugar de yogurt. La gran ventaja es tú controlas la cantidad de azúcar, que muchas marcas de yogures se pasan 3 pueblos con el dulce. 
¡Disfrutad, que ya llega el verano!





Ingredientes (sin gluten ni lactosa): 
  • 400 ml de leche de arroz o cualquier otra leche vegetal que os guste.
  • Una bandejita de frambuesas.
  • 50 ml de Stevia
  • Un sobre (2 mg) de agar agar.
Elaboración: 
  1. Lavar rápidamente las frambuesas y secarlas con cuidado. Triturarlas en la batidora, dejando alguna para adornar, y pasarlas por un colador para eliminar pepitas.
  2. Mezclar con leche de arroz y stevia. Poner el batido en un cazo al fuego.
  3. Mientras diluir el agar agar en un poquito de leche reservada. Añadir al cazo y llevar a ebullición. Una vez alcanzada ebullición, bajar el fuego y dejar cocer 2 minutos removiendo constantemente. 
  4. Retirar del fuego, dejar templar en el cazo unos 10 minutos y echar en moldes. Dejar entibiar y luego meter en nevera para que cuaje. Con el agar agar en 4 horas estarán.
Normales: 
  •  2 yogures griegos o naturales.
  • 1 tacita de las de café de leche.
  • 1 bandejita de frambuesas.
  • 3 hojas de gelatina.
  • 50 gr. de azúcar.
Elaboración:
  1. Poner en remojo las hojas de gelatina en agua fría durante 5 minutos. Calentar la leche sin que hierva, retirar, y diluir en ella la gelatina bien escurrida. Mezclar con yogures y azúcar. 
  2. Lavar las frambuesas y triturar. Pasarlas por tamiz para quitar pepitas y mezclar con yogures.
  3. Verter en moldes y dejar en nevera por lo menos 6 horas. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Ensalada de aguacate y fresones

Amo las ensaladas y enredar con ellas ¡Es tan divertido mezclar colores e inventar con todo lo que haya en la nevera!
Y aunque ya no puedo ponerle muchos de los ingredientes que solía usar, como el queso, que da tanto juego, sigo buscando combinaciones diferentes para no aburrirme. Eso sí, casi siempre entre ellos algún tipo de fruta, porque les da frescor y un toque agridulce que me encanta.
A ésta le he puesto fresones, aprovechando los últimos de la temporada, que casan muy bien con la untuosidad del aguacate, mientras que el pepino y la hierbabuena la hacen súper fresquita ¡No se la quitéis que veréis qué puntazo de saborcillo le da!
Sí podéis cambiar el aguacate por un queso fresco, que también le va muy bien.

Salud a mares que estamos en plena operación bañador de cuello vuelto ;)


Ingredientes:

  • 1 aguacate
  • 1 pepino
  • 8 fresones
  • 1 lechuga o bolsa de brotes verdes de lechugas variadas.
  • aceite de oliva virgen, zumo de limón y 1 cucharadita de miel.
  • hojas de hierbabuena.
No pongo modus operandi porque me parece ya el colmo de la tontería explicar cómo se hace una ensalada.

martes, 14 de marzo de 2017

Calamares con guisantes frescos y su majao

La primavera está a la vuelta de la esquina, y con ella vienen los guisantes frescos. Sí, sí, existen frescos, no nacen en la bolsa de congelados.

Nada en contra de este socorrido método para conservarlos, pero merece la pena aprovecharlos en su estado natural de vez en cuando, aunque salga un poquito más caro. El sabor y el aroma a verde que desprenden y su textura más suave no tienen nada que ver con el congelado ¡Si no se arrugan, quedan redonditos y lustrosos!

Ello no quiere decir que esta recetilla no pueda hacerse con los congelados, que también queda muy rica.
Es barata, rápida, muy fácil, súper sabrosa y sanísima.
Mirad el verde de la foto. ¿A que ya os he convencido?





Ingredientes (4p):

  • 3/4 kg de calamares.
  • 1/2 kg de guisantes bien frescos.
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajos.
  • 1/2 vaso de vino blanco.
  • 1 c. sopera de piñones.
  • 1 c.   "        de almendras tostadas.
  • 3 hebras de azafrán (o 1/2 cucharadita en polvo).
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce.
  • unas ramitas de hierbabuena. 
  • aceite oliva, sal y pimienta.

Elaboración:

  1. Majar en un almirez los piñones, las almendras, los dientes de ajo y el azafrán. Reservar.
  2. Limpiar los calamares, quitarles las tripas y cortarlos en anillas.
  3. Picar la cebolla en juliana  y saltear en una sartén con un poco de aceite. Cuando esté pochada, añadir los calamares y el pimentón. Rehogar unos segundos y añadir el vino. Dejar que evapore el alcohol y agregar 1/2 vaso de agua o caldo de verduras o pescado y unas hojas de hierbabuena. Salpimentar, tapar y dejar cocer a fuego bajo 1/2 hora.
  4. Sacar los guisantes de sus vainas y reservar.
  5. Cuando queden unos 10 mts de cocción a los calamares, añadir los guisantes y el majado y dejar cocer a fuego suave durante unos 10 mts (los guisantes frescos son mucho más tiernos que los congelados y se hacen antes. Este tiempo es para que queden al dente y no se arrugue la pielecilla, pero si te gustan más blanditos, déjalos más tiempo).
  6. Servir caliente con hojitas de yerbabuena.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Bizcocho casero de manzanas, naranjas y almendras

Lo que yo llamo bizcocho de reaprovechamiento. Vamos, lo que se ha hecho de toda la vida de Dios en las casas: echar mano de lo que hay y hornear gloria bendita.
Una ve preciosidades por internet, bizcochos de escaparate con algunos ingredientes que al mirar el precio te ponen más a dieta que la famosa operación bikini. Estarán de lujo, pero como los bizcochos caseros, de recetas de cuaderno de hule cerrado con gomilla como éste, ninguno.

Naranjas, que las hay en todos los hogares; un par de manzanas que se empiezan a poner tontonas; paquete de almendras crudas aburrido en la despensa desde que se hizo otro pastel en la Guerra de Cuba y aceite. Nada del otro mundo pero se consigue un espectáculo.
Además tiene la gran ventaja para los intolerantes a la lactosa de elaborarse como antaño, con aceite de oliva, mucho más sano que la mantequilla.
No hace falta que os diga más. ¡Mirad qué pintaza! Todo lo que tiene de bonito lo tiene de rico.



Ingredientes:

  • 100 gr. harina sin gluten (yo le he puesto harina de maíz amarilla, que le da un color dorado precioso. Si lo haces con harina de trigo, la misma cantidad).
  • 100 gr de almendras molidas.
  • 200 gr de azúcar (yo le he puesto 150 gr, mucho menos empalagoso y no se resiente la masa para nada. La próxima vez le pongo 100 gr).
  • 2 huevos L.
  • 2 manzanas medianas no harinosas (que pesen entre las dos unos 350 gr. aproximadamente).
  • 150 gr. de aceite de oliva suave (ya sabéis, si no os gusta, de girasol o mantequilla la misma cantidad).
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo sin gluten.
  • la ralladura y el zumo de una naranja.

Elaboración:

  1. Pelar y cortar las manzanas en dados. Ponerlas en un cuenco y bañarlas con la mitad del zumo de naranja, la ralladura y una cucharada generosa de azúcar. Dejar macerar 1/2 hora, dándole la vuelta de vez en cuando.
  2. Precalentar horno a 180º . Untar con una gotita de aceite un molde redondo de 20 cm de diámetro y forrar la base con papel de horno.
  3. Poner en un bol los huevos con el azúcar y batirlos con varillas eléctricas hasta que blanqueen (yo los pongo a velocidad máxima 8-10 minutos, para que cojan bastante aire). Bajar la velocidad y añadir en hilo el aceite, sin dejar de batir, como si fuera una mayonesa. 
  4. Añadir al bol la harina tamizada con la levadura, las almendras molidas y la mitad del zumo de naranja. Mezclar suavemente con una cuchara hasta que estén incorporados.
  5. Verter esta mezcla en el molde y repartir por encima los trocitos de manzana con los jugos. Meter en el horno y cocer 50 mts-1 hora, dependiendo del horno. Si lo haces en molde más grande (también admite uno de 23 cm) en 40-5 mts. estará listo.
  6. Pinchad con un palillo para ver si está listo. Sacar y dejar en el molde 10 minutos. Desmoldar en una rejilla y dejar enfriar. Una vez frío, rallar por encima media naranja justo antes de servir.

jueves, 16 de febrero de 2017

Ensalada de bacalao y naranjas al azafrán

Quién piense que el color del invierno es el negro o el gris, o bien tiene vocación de triste (que los hay a montones) o milita en el gótico tribal siniestro.
¡¡El color del invierno es el naranja, hombre!!
A las pruebas me remito con una de mis ensaladas favoritas y clásica en Andalucía, a la que yo le añado el toque de azafrán porque me encanta su combinación con la naranja.

Claro que lleva dos de mis ingredientes "fetiche": las naranjas y el bacalao. Pero está espectacular de gustosa y no tiene ningún trabajo. Un mínimo esfuerzo si os pasa como a nosotros, que el bacalao desalado tal cual, que es como se debe hacer, os parece un poquillo estopa. En ese caso, haced como yo: un hervor de un par de minutos y pierde la tiesura.
No os podéis perder esta ricura, sana, ligera, y complicación nivel "marido con santa desconectada en SPA relajante ante cena sorpresa"




Ingredientes:

  • 200 gr de migas de bacalao salado.
  • 3 naranjas grandes.
  • 1 cebolleta (o cebolla).
  • 1 lata de aceitunas.
  • aceite de oliva virgen extra (el mejor que tengáis en casa. De su calidad dependerá mucho el éxito de esta ensalada).
  • vinagre o zumo de limón, sal (con precaución. Probad antes siempre el bacalao) y unas hebras de azafrán.

Elaboración:

  1. Dejar las migas en remojo 12 horas. No hace falta más porque la gracia de esta ensalada es que el bacalao quede sabrosete y sea el que le sabor al plato. Hervirlas en un poco de agua durante 2 o 3 minutos si no os gusta en crudo. Si no tenéis problema, poned el bacalao tal cual en ensalada. 
  2. Haced el aliño: poner en un tarro de cristal el aceite, vinagre, sal y hebras de azafrán. Tapar y agitar durante unos minutos para emulsionar. Reservar.
  3. Pelar al vivo las naranjas y cortarlas en rodajas o en gajos. 
  4. Picar la cebolleta en aros y las aceitunas.
  5. Montar la ensalada: Poned todos los ingredientes en una fuente y rociar con el aliño de aceite y azafrán. Servir a temperatura ambiente o fresca (pero no recién sacada de nevera que no se notan los sabores).

jueves, 9 de febrero de 2017

Turbantes de lenguado y jamón con puerros caramelizados

Si os dijera el coste de esta vistosa y rica receta, de nombre largo y encopetado como los de los restaurantes no os lo creeríais.
Pero si echáis un vistazo a los ingredientes, Tomases de poca fe, podréis ver que esto, no sólo lo hace un niño de guardería en menos que ladra un perro con un petardo, sino que está al alcance de todos los bolsillos, además de ser saníísimo.
¡A disfrutar!



Ingredientes (4p):

  • 8 Filetes de lenguado o gallo congelados (generalmente son de gallo, pero te los venden como lenguado. Si fueran tal, estarían a precio de caviar. O son lenguados de las Molucas, vaya usted a saber. Pero están muy ricos y solucionan la comida). También se puede hacer con filetes de merluza. Panga no, por favor!!
  • 16 Lonchas de jamón serrano (yo he puesto del que viene precortado y envasado en el súper. No hace falta que sea Jabugo).
  • 3 Puerros 
  • Mermelada de cebolla. Esto es opcional, pero le da un gusto exquisito. Yo uso la de Hacendado, pero también los puedes caramelizar con una cucharada de azúcar.
  • 1/2 Vaso de vino blanco.
  • 1 cucharada sopera de vinagre.
  • Aceite de oliva, sal, perejil fresco picado.

Elaboración:

  1. Descongelar el pescado en la nevera la noche anterior (parece una obviedad, pero no será la primera vez que se nos olvide jeje).
  2. Lavar los puerros, quitarles la parte verde y cortarlos en aros. Rehogarlos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén blanditos. Añadir entonces 4 cucharadas soperas de mermelada de cebolla, sal y el vinagre. Dejar que se mezclen. Agregar el vino y dejar reducir el alcohol.
  3. Cada paquetito de filetes trae los dos lomos del lenguado. Separarlos y extenderlos. 
  4. Cortar a lo largo las lonchas de jamón para que se ajusten al ancho (más o menos) del filete. Ponerlas sobre los lenguados y enrollarlos. No le pongo sal al pescado porque el jamón ya lleva la suya. Si ves que se te abren los rollitos, ciérralos con palillos de dientes. 
  5. Poner los turbantes en la sartén, tapar y cocer 5-6 minutos (si véis que se quedan un algo secos, añadirles un poco de caldo o agua).
  6. Servir rápidamente espolvoreados con perejil fresco picado.

lunes, 30 de enero de 2017

Pollo al horno con cítricos y aceitunas

Naranjas, limones, aceitunas... ¡Mediterráneo puro en esta receta!


Una combinación perfecta y equilibrada para el socorrido pollo. No podía imaginarme lo ricos que están los limones al horno (a quien le guste el ácido como a mi, va a disfrutar).
Yo lo he hecho al horno, siguiendo la receta original, porque me encanta el toque crujiente que le da esta cocción, pero también se puede hacer en olla tradicional. Lo único que varía es el tiempo. A vuestro gusto, al igual que las ciruelas pasas. Lo suyo eran los dátiles, pero como no nos gustan en casa, los hemos sustituido. También las podéis quitar, aunque pierde gracia la mezcla del salado de la aceituna con el dulce de la ciruela.
No me digáis que no está para hincarle el diente.




Ingredientes (4p):

  •  4 muslos y sus contras o un pollo entero troceado.
  • 1 limón cortado en cuartos con piel.
  • 1 naranja cortada en cuartos con piel.
  • 1/2 vaso de zumo de naranja.
  • 1/2 vaso de vino blanco.
  • 12 ciruelas pasas (u otro fruta que os guste).
  • 12 aceitunas verdes sin hueso.
  • 3 ramas de tomillo fresco o seco.
  • aceite de oliva, pimienta y sal.

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 200º calor arriba y abajo (yo también le puse el ventilador para que se hiciera antes).
  2. Salpimentar las piezas de pollo, ponerlas en una fuente y rociar con un chorrito de aceite.
  3. Exprimir ligeramente los cuartos de limón y naranja sobre el pollo y echar los cascos de la fruta a la fuente. Añadir el vino, el zumo de naranja y el tomillo. Meter la fuente en el horno y asar durante 25 mts.
  4. Sacar la bandeja del horno, darle la vuelta da las piezas de pollo y agregar entonces las aceitunas y ciruelas pasas. Cocer 15 mts más. Comprobar si el pollo está tierno y servir bien caliente. 
  5. Si se quiere una salsa más espesa, retirar el pollo y frutas y reducir la salsa unos minutos en una cazo a fuego fuerte (yo no lo hice, me gustó como quedó).
Fuente: Adaptación de receta de Martha Stewart.

jueves, 26 de enero de 2017

Alubias con cogote de merluza y langostinos

¡¡Que vivan los fríos polares!!
La excusa perfecta para hacer guisotes tan riquísimos como éste. Bueno, y una pedazo de merluza que me agencié el otro día en el mercado que era para ponerle un monumento.
Compartí su custodia con otro cliente, pues era bicho grande y fiero, que prefirió la mitad de la cola, porque "la cabeza le daba asco y lo de alrededor no tenía carne". Lo que es no haber salido en su vida de la "presita pescao" (como dicen en mi tierra) frita. Yo, encantada de encontrarme con garrulo semejante porque me llevé la mejor parte del botín.
Mientras me la limpiaba el pescadero dudada entre dejar cogote e ijada para hacerlos bien frititos o rebozados. Pero cuando llegué a casa y andaban marchando ya la cabeza y espinas en  un caldo de campeonato, se me ocurrió hacerlos con alubias, pensando en que la gelatinilla que tienen estas piezas me sacarían un guiso más mantecoso.
 Y así ha sido. ¡Pero qué cosa más rica, suave, fina! Para cantarle 2 saetas con quiebro a martinete y todo.
Lo confieso. Dos platos se fueron  a hacerle compañía al turrón navideño en las caderas.


Ingredientes (4p):

  • 300 gr de alubias 
  • cogote e ijadas de una merluza grande (o cualquier otra parte del pescado que os apetezca).
  • 200 gr de langostinos congelados.
  • 1 cebolla grande.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 bote pequeño de tomates pelados (o 2 tomates maduros).
  • 1 rama de apio.
  • caldo de pescado (fundamental).
  • 1/2 vaso de vino blanco.
  • 1 hoja de laurel, tomillo, perejil fresco,aceite, sal, pimienta.

Elaboración:

  1. Dejar en remojo las alubias la noche anterior. Cocer en el caldo de pescado y la hoja de laurel (es fundamental que sea de pescado para obtener el sabor a mar que da esta receta. Puede ser de tetrabrik), el suficiente para que las cubra,  durante 1 hora y cuarto, a fuego muy suave, si lo haces en olla tradicional. Yo las hago en olla superrápida y le pongo 12 minutos, 2 anillos. Salar una vez terminada la cocción.
  2. Hacer un sofrito: picar la cebolla, el ajo y el apio menudos y sofreirlos en un poco de aceite, hasta que estén blandos. Añadir entonces el vino, dejar evaporar el alcohol, y echar el tomate con el tomillo. Salpimentar (cuidado, que ya las alubias llevan su sal) y dejar reducir unos 15 minutos.
  3. Mientras, limpiar las piezas de pescado de piel y posibles espinas (raro que tengan estas) y pelar los langostinos.
  4. Agregar el sofrito y el pescado a la olla de las alubias. Darle un hervor para que se haga el pescado (5 minutos) y se mezclen los sabores. 
  5. Saltear los langostinos en un poquito de aceite, añadirlos al guiso y espolvorear con el perejil. Servir rápidamente y bien caliente. 

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